viernes, 14 de octubre de 2016

Tiempo de agradecer



Hoy, que hay tiempo,
Te digo gracias,
por tu sonrisa,
por tu alegría,
por tu mano extendida
cuando todo se me hizo negro;
por lo que diste,
por lo que tengo
gracias a tu generosidad,
a tu abnegación,
a tu consuelo,
a tus consejos,
a tus silencios,
a esa paciencia divina
que todo lo cree,
y que sabe esperar
que las cosas vuelvan al cauce normal
para sabiamente juzgar…

Y aunque hoy estés lejos,
Y hayan pasado mil soles
Por este cielo nuestro,
Te diré que mi historia
Tiene mucho de ti,
Y esa es una verdad
Que jamás nadie podrá negar.

Hoy te digo gracias,
Aunque no lo escuches,
Aunque no lo creas,
porque hoy es el tiempo
de decir “te amo”,
este es el momento de perdonarnos,
este es el día de reconocer
que nada en el mundo tendrá el poder
de saldar una deuda que has olvidado
por el sentir hondo del hermano
que da sin pedir,
por el puro afecto del amor divino
que vive en nosotros por Jesucristo.

Para quienes han enriquecido con sus vidas mi propia vida,
con entrañable afecto,

Mirta de Eisenkölbl

domingo, 3 de abril de 2016

Por una mujer de Samaria



Van los doce caminando
en pos de su Maestro amado.
Abrasa incompasivo el sol de Samaria
Sus escogidas cabezas;
arden sus pies en la arena,
rugen de hambre sus entrañas…
De terrenales temas, los mortales hablan.
El Dios encarnado, sólo piensa mientras anda.

Medita en el desdichado destino
de las mujeres que en Eva bendijo.
¡No era ese el objetivo de su plan!
Creó al hombre y a su mujer
y los constituyó en señores del regio Edén
para que gozaran siempre de su amistad.
Mas… ¡Oh tragedia colosal!
Cayó Eva, y cayó Adán…

Desde la caída se sucedieron
muchos siglos, muchos pueblos,
y a la mujer siempre impusieron,
los castigos más severos,
las humillaciones más graves…
Consideradas como animales,
hasta la muerte recibían como castigo,
Sin tener en cuenta que era preciosa,
Pues Dios la diseñó para una existencia gloriosa.

¡Oh bellísima corona de la creación,
 Desde el profundo fango clama “Redención”!
Lo oye el Eterno en el vasto desierto
Y se conmueve en su pecho el corazón.
Resuelto se sienta junto al pozo de Jacob
Y espera la llegada del ansiado momento
Mientras sus discípulos, presos de vital necesidad,
Corren a la aldea en busca de pan.

Lentamente, la samaritana se acerca,
Mientras mil preguntas formula en su cabeza:
“¿Quién es? ¿Qué busca?
¿Por qué su mirada me abruma?
Dice algo… ¿Acaso me está hablando
A mí, que soy mujer?
Y sin embargo lo hace… ¡No lo puedo creer!
Me pide agua.  ¡Del agua de mi cántaro
El extraño hombre quiere beber!
Y yo… ¡Yo no sé qué responder!”

-¿Cómo tú siendo judío…
-Al inquietante hombre dijo-
 …me pides agua a mí,
Que soy mujer samaritana?
¿Por qué tu tiempo malgastas?
¿Por qué te expones a sufrir
De los otros hombres la condenación
Cuando mi vida tiene tan poco valor?-

Y en el augusto rostro se dibujó
Una sonrisa que refulgía como un sol.
Le ofreció el agua viva
que por siempre su sed calmaría,
Si ella en Él reconocía
Al esperado, divino Mesías…
La mujer creyó, creyó en Jesucristo,
Y como a todo creyente, Dios la bendijo.


Mirta de Eisenkölbl 




Español



Yo siempre fui, por alma y por cabeza,
español de conciencia, obra y deseo,
y yo nada concibo y nada veo
sino español por mi naturaleza.

Con la España que acaba y la que empieza,
canto y auguro, profetizo y creo,
pues Hércules allí fue como Orfeo.
Ser español es timbre de nobleza.

Y español soy por la lengua divina,
por voluntad de mi sentir vibrante,
alma de rosa en corazón de encina;
quiero ser quien anuncia y adivina,

que viene de la pampa y la montaña:
eco de raza, aliento que culmina,
con dos pueblos que dicen:  ¡Viva España!
y ¡Viva la República Argentina!



Rubén Darío

jueves, 25 de junio de 2015

Mi pensar




Pienso… ¿Por qué será que tanto pienso?
Tendría yo el oficio de Pensar
Si carrera fuera de alguna universidad…

Pienso mucho, para bien o para mal,
Y mis pensamientos rigen mi manera de actuar…
Y analizo… lo que veo y lo que no veo,
¡Eso sí que es una contrariedad!
Porque cuanto no veo, lo supongo;
¡Todo lo mido con mi ideal,
Si cuanto estimo es mi tesoro!

Y sufro… y cuestiono… y me explico…
Todo en mis pensamientos, a solas…
Y son mis ideas un incontenible raudal
De razones y sin razones, de idas y de vueltas,
Hasta que se me hace cuanto imagino
La más incuestionable verdad,
verdad que duele, verdad que quema,
que debe ser dicha por esta mi franqueza
que pocos pueden soportar…
y entonces, todo, todo se incendia…

¡Vaya!  Si no fuera tan ridícula esta mi ciencia...
Bien haría yo en pensar
La terrible consecuencia
Que tendría esta mi forma de actuar…

Pero pienso… y pienso mucho,
Pienso bien y pienso claro,
Salvo que halle alguna evidencia
Que me haga dudar de lo que amo…
Y entonces… toda mi sensatez se va…
Porque pienso tanto… 
para bien o para mal….

Mirta de Eisenkölbl

sábado, 18 de abril de 2015

Consejos de Martín Fierro a sus hijos (fragmento)


Un padre que da consejos
Más que padre, es un amigo;
Ansí, como tal, les digo
Que vivan con precaución:
Naides sabe en qué rincón
Se oculta el que es su enemigo.
………………………………………………..

Al que es amigo, jamás
Lo dejen en la estacada,
Pero no le pidan nada
Ni lo aguarden todo de él:
Siempre el amigo más fiel
Es una conducta honrada.
………………………………………………..

Debe trabajar el hombre
Para ganarse su pan,
Pues la miseria en su afán
De perseguir de mil modos,
Llama en la puerta de todos
Y entra en la del haragán.
………………………………………………….

Muchas cosas pierde el hombre
Que a veces las vuelve a hallar;
Pero les debo enseñar,
Y es güeno que lo recuerden:
Si la vergüenza se pierde,
Jamás se vuelve a encontrar.

José Hernández

(Nació en la Argentina en 1834-1886)

viernes, 13 de marzo de 2015

Medias y Cuentos



En la vieja cocina,
Mientras las horas pasan,
La linda abuela teje
Con hilos y palabras.

Con hilos teje medias
Muy grandes y muy blancas.
Y con palabras teje…
¿Qué teje con palabras?

Teje cuentos bonitos
De pastoras lozanas,
Y enanitos barbudos,
Y princesas robadas.

Mientras la abuela teje
Con hilos y palabras,
Los ojos de los nietos
Se embellecen y agrandan.

Cae fuera la lluvia,
Sobre la tierra arada,
Y el viento silba y ruge
Con fuerza extraordinaria.

Y ante un mundo de rulos
Y un montoncito de almas,
La linda abuela teje
Con hilos y palabras…

Pero en la gran cocina,
Los canarios cantan,
Baila el fuego dorado,
Duerme el perro de caza.


Gervasio Melgar

martes, 10 de marzo de 2015

Hacia América - Dramatización

Hacia América
Por Gerardo Schiaffino

Pequeño drama que puede ser recreado en actividades escolares alusivas al descubrimiento de América.  Especialmente porque es breve y requiere de pocos personajes.




Colón:  -Han transcurrido largas semanas de navegación, y las horas y los días se están llevando mis sueños y desbaratando mis proyectos al mostrarnos sólo mar… mar… y mar.  Esta es la expedición más temeraria de mi vida.

Oficial:  -Señor Almirante, las grandes hazañas han exigido siempre grandes sacrificios.  ¡Cuántas penurias habéis pasado ya! Pero por vos, por vuestro hijo, por la reina, no debéis desmayar.

Colón:  -No desmayo.  Pero ya veis… La brújula está desviada, y los vientos soplan constantemente.

Oficial:  -¿Habéis perdido la fe?

Colón:  -Nunca.  Eso es lo que me alienta en este viaje.  La mirada puesta e la Providencia y la seguridad del triunfo.  Antes de salir de Palos, puse por timón mi perseverancia y elegí por guía a mi Dios.

Oficial:  -¿Entonces?

Colón:  -Pienso en los infelices que me acompañan; ellos no tienen fe.  Ellos no han puesto su corazón ni su nombre en esta aventura.  ¿Querrán seguir?

Oficial:  -Sí, Almirante, seguirán.

Colón:  -Dios os oiga, señor oficial.  La reina Isabel necesita que regresemos llevando buenas noticias.

Oficial:  -Dios oirá vuestras súplicas, y las mías.

Colón:  -¿Habéis rogado por el éxito de mi empresa?

Oficial:  -Por el vuestro y el de España.

Colón:  -Gracias, os sabía de gran corazón.

Oficial:  -Os lo merecéis.  Pero… ¿qué es esto?


Colón:  -¡Cielos! … ¡Aves, aves, aves!!...  ¡Ordenad qu cambien el rumbo y que sigan a las aves que el cielo envía!  ¡Ellas nos llevarán a las Indias!

El Amazonas



Padre río, que avanzas al Oriente,
Opulento, magnífico Amazonas,
Que de vírgenes lianas te coronas
Y el sol del Ecuador besa en la frente: 

¿Cuentas al porvenir con voz rugiente?
¿Ser libre, como América, ambicionas?
¿Monarca augusto de invioladas zonas,
Que Dios nos habla en tu rumor potente?

Atraviesas florestas tropicales,
Y del Ande ceñidos por las brumas
Se desploman tus férvidos raudales.

Cunde en los bosques tu tronar lejano,
Y arrojando a su frente tus espumas
Haces retroceder al Océano.


Leopoldo Díaz

viernes, 6 de febrero de 2015

En la casa de mi abuela



Al portal deslucido
de un hogar hecho sombras,
donde no juegan los niños,
donde un viejo gato engorda,
satisfecho de mimos,
su pereza redonda;
silenciosamente me arrimo,
cual si fuera un fantasma,
bajo los tentadores racimos
de la retorcida parra.

"¿Dónde está? ¿Dónde ha ido?"
Mi respiración se agita.
"¡Qué importa si hago ruido!"
-¿Dónde estás abuelita?
¡Que para poblar de risas
tu ancianidad he venido!
¡Yo sabía que arrancando quejas vanas,
bajo el alero de siglos,
en la mecedora estabas!

-Déjame contemplarte absorta,
navegar por las blancas ondas
de tus finísimos cabellos cortos,
hundirme en tu arrugada mirada
y ver en el azul de tus ojos
el resplandor de un cielo glorioso.

Déjame llenarte de mimos,
y escucharte hablar de los tiempos hermosos
cuando mi padre era, como yo, un niño...











Mirta López de Eisenkölbl

La canción del camino



Aunque voy por tierra extraña
Solitario y peregrino,
no voy solo, me acompaña
la canción en el camino.

Y si la noche está negra,
sus negruras ilumino:
canto, y mi canción alegra
la oscuridad del camino.

La fatiga no me importa,
porque el báculo divino
de la canción hace corta
la distancia del camino.

¡Ay triste y desventurado
quien va solo y peregrino,
y no marcha acompañado
por la canción del camino!