domingo, 25 de abril de 2010

MAR DE LA SERENIDAD

mar del plata
mar en calma
Este bello poema de arte menor se presta para el análisis y la declamación.

MAR DE LA SERENIDAD

Mis ojos se han puesto claros
De tanto mirar al mar;
De tanto verlo, en mi vida
Las olas vienen y van
Y hay horizontes sin límites
De severa majestad.

Mi pensamiento, antes frívolo,
De tanto mirar al mar,
Se ha vuelto apacible, grave,
Y es tal su profundidad,
Que en vano un buzo de almas
Fondo habría de buscar…

Mis melancolías cantan
Blandamente, como el mar,
La misma canción monótona,
Al mismo viejo compás.

Recogido, silencioso,
Esquivo y áspero está
Como una roca perdida
En la gris inmensidad.

Sólo hay algo que no tiene
Mi espíritu como el mar;
Las cóleras; no hay en mí
Ya vientos de tempestad
Ni espumas rabiosas; nada
Me puede encolerizar,
Mar muerto, mar de mi alma,
“Mar de la Serenidad”.

En mi corazón, enfriado
Por la pena y por la edad,
Reinan la quietud y el hielo
Del océano glacial.

Amado Nervo

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Aprecio mucho su comentario. Cordialmente, Mirta Delia.