lunes, 7 de noviembre de 2011

El Siervo de Dios


Señor,
enséñame a perdonar,
a que mis ojos lloren por dentro
y mi sonrisa esparza felicidad.

Señor,
tengo una vida por edificar,
sé tú mi arquitecto y mi guía,
sé tú la cimiente y el techo de un hogar
en donde pueda alabarte cada segundo de las horas del día.

Señor,
tengo un camino por transitar,
en mi perdido andar se ha ido tanto tiempo!
tantos años sin conocer tu paz,
tanto tiempo de albergar tan mezquinos pensamientos!...

Divino Creador,
en Ti mi amor ha crecido y puja las paredes de mi cuerpo
en un intento desesperado para llegar a los demás,
aquellos que, como yo, no te conocieron
y viven la tristeza como alegría, sin saber del gran gozo que tú das.

Señor,
ayúdame a compartir esta gran verdad:
que tú amas al ser humano perdido
y que hacia ti quienquiera puede llegar
por la sangre bendita de Jesucristo.

Mirta de Eisenkölbl

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