lunes, 21 de noviembre de 2011

Tierra de mis recuerdos

Pompeya Buenos Aires

Te recuerdo, lejana y gigantesca,
con tus picos de cemento tocando el cielo, te recuerdo, como en
acuarela grotesca que pretende dibujar la belleza de tu suelo.


Mis ojos te descubren en un rinconcito olvidado;
un triste velo de amargura se apodera de mi cuerpo;
voces, susurros sordos, rostros y lugares desdibujados
cercenan mi carne, buscando, acaso, otros tiempos.


Siento penetrar en lo profundo de mis entrañas,
tu daga de dolor y melancolía, placer extraño.
Mi vida quedó en tus calles, en la quietud de tus plazas,
en el asombro y la alegría de una fiesta de barrio…


Te siento en mi corazón palpitar enloquecido,
siento que traes cabalgando, hasta perfume de ceibos,
cada retacito de mi vida tiene el color de tu río,
tiene mi única dicha, la de mis años pequeños.


Tu gente, tus prados, la nobleza de los tuyos…
tu enorme y puro firmamento…
el color de esta enseña que en mi pecho oculto
tratando de arrebatarla al paso del tiempo…


Ah aquellos inolvidables momentos!
Ah mi vieja Pompeya, Iglesia y plazoleta!
Ah Patricios, tibias mañanitas, noche y silencio,
Felicidad de mis años, sabor a inocencia!...
Y tú! Admirado entre los admirados!
Mi querido Barrio de General Paz,
tu eres el que simboliza mi pasado,
tú eres el signo de la libertad!!!

Mirta de Eisenkölbl

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Aprecio mucho su comentario. Cordialmente, Mirta Delia.