Esta obra poética compuesta por párrafos de cuatro versos de arte mayor, es un exquisito poema del escritor argentino Conrado Nalé Roxlo.
Con estilo simple y ameno el autor desentraña una encantadora historia infantil. Por su gracia y musicalidad, los versos pueden ser recordados fácilmente, lo cual la convierte en una herramienta didáctica sumamente interesante.
La poesía puede presentarse en actos dedicados al "Día del Animal" o en los programas de clausura del año escolar, especialmente de Nivel Inicial y Primer Ciclo. Se presta para acompañar su lectura con una representación. Para ello es necesario una niña que haga el papel de Doña Rata, de aspecto avejentado, con lentes y un bastón. Ella encontrará en su camino a una niña disfrazada de flor, que le responderá negativamente. En un segundo momento, doña Rata halla a tres niños agazapados sobre una sábana azul, son las ranas, que ante sus preguntas también responden negativamente, moviendo sus cabezas todas al mismo tiempo, en la misma dirección. El último grupo que halla la rata es el de los gnomos, representados por dos niños con gorros rojos y faroles en las manos, que finalmente guían a doña Rata en el camino de regreso a casa. La escena termina con doña Rata trotando hacia su nido.
Doña Rata salió de paseo
por los prados que esmalta el estío,
son sus ojos tan viejos, tan viejos,
que no puede encontrar el camino.
Demandóle a una flor de los campos:
"Guíame hasta el lugar en que vivo".
Mas la flor no podía guiarla
con los pies en la tierra cautivos.
Sola va por los campos perdida,
ya la noche la envuelve en su frío,
ya se moja su traje de lana
con las gotas del fresco rocío.
A las ranas que halló en una charca,
Doña Rata pregunta el camino,
mas las ranas no saben que exista
nada más que su canto y su limo.
A buscarlas salieron los gnomos,
que los gnomos son buenos amigos.
en la mano luciérnagas llevan
para ver en la noche el camino.
Doña Rata regresa trotando
entre luces y barbas de lino.
¡Qué feliz dormirá cuando llegue
a las pajas doradas del nido!
Conrado Nalé Roxlo